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La memoria en el cosmos 1

New study sheds light on memory formation

El ser humano posee una memoria cósmica. El día a día que se recuerda es la memoria inmediata, consciente; sin embargo, en alguna parte de su inconsciente, está la memoria del hombre en el Cosmos, en su contacto con las cosas, el advenimiento de mundos familiares.

La humanidad recorre los recuerdos en busca de una memoria primera, pero ésta sólo se revela cuando perdemos la conciencia del recuerdo.

A partir de allí, con esto. proponemos abrir puertas a esos espacios sin recuerdo, con la finalidad de crear una relación más afín entre lector y el universo creado.

Beatriz Osornio Morales. Imagen de la red

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Cartas 2

«Recuerdo que una vez nos encontramos allí, hablando a su vera,  tomados de la mano bajo las frondas de la primavera.» B.O.M fragmento de Amatoria.

Vita Sackville-West - Wikipedia

Trieste, Milán. De Vita a Virginia, 21 de enero 1927.

  «Estoy reducida a ser una cosa que quiere a Virginia. Escribí una carta durante las opresivas horas insomnes de la noche, y todo se ha ido: sólo te extraño de una manera desesperadamente humana. Tú con todas tus expresivas cartas, jamás escribirías una frase tan elemental como ésa. Probablemente ni siquiera la concebirías. De todas maneras creo que serías capaz de hacerte cargo de un pequeño bache. Pero tú lo cubrirías de frases tan exquisitas que terminaría por perder un poco de su realidad, en tanto que conmigo es algo absolutamente implacable: te extraño aún mas de lo que hubiera creído, y estaba preparada para extrañarte mucho. Esta carta es tan solo un aullido de dolor. Es increíble cuan imprescindible te has vuelto para mí. Supongo que tú estás acostumbrada a que la gente te diga eso. Maldición, criatura peligrosa. No lograré que me ames más, entregándome a mi misma de esta forma. Pero oh, mi amor, no puedo ser lista e indiferente contigo: te amo demasiado para eso. Verdaderamente. Tú no tienes ni idea de cuan indiferente puedo ser con la gente que no amo. Lo he convertido en una especie de exquisita destreza. Pero has derribado todas mis defensas. Y realmente no lo resisto. De todos modos no te aburriré más.

Reemprendemos el viaje, el tren nuevamente se mueve, tendré que escribir en la estaciones –que son muchas afortunadamente a lo largo de las llanuras lombardas. Venecia. Las estaciones eran muchas, pero no contaba con el hecho que el Orient Express no se detendría en ellas. Y aquí estamos en Venecia tan sólo por diez minutos. Unos desgraciados minutos durantes los que puedo intentar escribir. Ni siquiera tengo tiempo para comprar una estampilla italiana, así que esto tendré que enviarlo desde Trieste. Las cascadas en Suiza estaban heladas, convertidas en una especie de iridiscentes y compactas cortinas de hielo, colgando sobre las rocas; realmente encantador.

Italia está toda cubierta de nieve. Nuevamente reemprendemos el viaje. Tendré que esperar hasta mañana en Trieste. Por favor Perdóname por escribir una carta tan mísera.»

Imagen de la res

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Cartas 1

Estimados lectores, confieso ser una ferviente amante de las cartas, extraño eso de la sociedad. Antes de la tecnología se escribían más cartas, y eran unas complejas entropías del escribiente.

Hace tiempo encontré una publicación con cartas entre Virginia Woolf y Vita Nicholson, me parecieron encantadoras, así que guarde el enlace, y hoy quiero compartir con ustedes por lo menos una, quién sabe si en lo sucesivo haga una como serie de cartas personales, si les parece, así comienzo:

De Virginia a Vita, Martes 5 de enero 1927

  «Por qué piensas que no siento o que hago las frases? “Frases encantadoras”, dices, que le roban la realidad a las cosas. Es todo lo contrario. Siempre, siempre trato de decir lo que siento. Por alguna razón, todo es aburrido y triste. Te he echado de menos. Te echo de menos. Te echaré de menos. A medida que te alejas me resulta más difícil visualizarte, y pensar en ti con fondo de pirámides y camellos me abruma un poco. Pero vamos a dejar eso y a concentrarnos en el presente ¿Qué he hecho? He sido muy laboriosa. Creo que en parte debes haber desorganizado mi vida doméstica, porque en cuanto te fuiste cayó sobre mí un torrente de obligaciones. No tienes idea la cantidad de colchones, mantas, sábanas, fundas y enaguas que he tenido que comprar. Por algún motivo mi incompetencia y el hecho de que los vendedores no me crean me transforman en una arpía fastidiosa. Escribo rápido, todo de golpe, (¿Has visto lo apretado de mis letras?) Es porque quiero decir muchas cosas pero no aburrirte. Entonces pienso que, si las aprieto bien, no verás lo larga que es esta carta. ¿Si he visto a alguien? Sí, a muchos. Hay tantos manuscritos que leer y cartas que escribir, y Doris, una pobre y desaliñada mujer que tuvo la increíble impertinencia, en parte falta de educación y también lo que ella cree talento y yo considero un cerebro respetablemente despierto pero vulgar, de decir: pero, señora Wolf ¿tengo, en su opinión, talento suficiente para dedicar mi vida a la literatura? A lo que con mi voz más decidida respondí que mejor se hiciese cocinera. En cuanto a mis encuentros, no me he enamorado de nadie… aunque ésa no es mi línea exactamente. ¿Lo habías adivinado? No soy fría; no soy farsante, ni débil, ni sentimental. Qué soy. Quiero que me lo digas tú.…

   Voy a tener un pequeño grupo dramático. Me gusta la profusión de esas pobres criaturas: pintadas e irreales, todas desesperadas porque no tienen trabajo o están enamoradas. Creen que soy una gárgola grotesca, semihumana, rígida como un demonio en una catedral. A ellas les parece increíblemente excitante que yo mueva las piernas y hable como un libro. Pero no durará mucho. Es parte de mi esnobismo adornar toda la sociedad salvo la mía propia. Pero (volviendo a tu carta) siempre supe que eras distante. Sólo que me dije: insisto por pura amabilidad. Con ese objetivo fui a verte.»

¿Verdad que es un encanto?

 

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Y más

Pese a lo que la gente piensa, soy un ser frágil, una simetría que sabe, que inevitablemente, un día se hará trizas, vapor, cenizas, humo al viento, porque también soy trizas, vapor, cenizas, humo, viento.

Pese a lo que tú piensas al beber mi néctar oculto, la eternidad, esa que extraes extasiado en la tela de mi intimidad, jamás te abandonará.

Tu aroma está siempre en mi memoria,  pese a que el recuerdo algún día también deja de ser, te aseguro me queda tu presencia. Porque yo, ser, memoria, soy sólo en ti, eso, néctar, memoria sin memoria, y más.

Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.

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Salamandra

Largo…el día…
me carcome el orificio de la piel.
Sabe a nada y sabe a sueños.

Quisiera que te acordaras
de la estupefacción remota al olvidar,
que a los días les crecen los extremos,
como a las salamandras una pata
que ya nunca recuerdan.

A final de cuentas, el día
nunca deja de ser un desconocido,
reconociéndose a diario
en el vaivén de las palabras,
un rancio lirismo involuntario
en la piel.

El tiempo es un agujero negro
por donde se  escapa el universo,
pero a veces, vuelve la certeza 
de vivir una vez más, para siempre.

Póster de pared submarino de renacuajos de salamandra Newt vintage en venta  en Pamono

Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.

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Talking to fireflies

To Kristian and Markos


Do fireflies glow just at night or do they glow during the day too? | CBC  Radio

The strangest thing happened the other day at home. It must have been midmorning. After Brian and l finished watching our favorite tv show, l grabbed the remote control from Brian’s hand and l switched the tv power off. Then, I ran away to the other room. He chased me about.

“Give me that remote control! l want to watch more tv.” He yelled.

“ l won’t. lt’s mine!” l replied.

Lately, l enjoy teasing people. l don’t know why, but it’s just quite funny the way they get grumpy, especially my little brother Brian. l think it has become a habit to bother him. It can lead me into trouble though, but l can’t help it.

“No, it’s mine! Give it back, I’m telling you!”

l mimic every word he says and that makes him so mad.

“Take it! If you can… loser!” l tease.

l let him come closer and lift the remote control up above my head, so he couldn’t reach it. He pushed me and l nearly fell over. l felt the soft keys of the remote as l pressed it tighter. Perhaps, unconsciously, l was trying to grasp some support.

“Josh!” yelled Brian.

“You’re making me fall!” l said.

“Josh?” Brian insisted.

“What?”

“There is a firefly in the house!” he replied emphatically.

“Yeah, right? You’re kidding me aren’t you?”

“No, l saw it!”

l laughed, saying, “And, how do you know it’s a firefly?”

“It lit up. l saw it twice!” said Brian showing his two fingers like rabbit ears.

“Light bugs in the middle of the day? They are nocturnal creatures. l don’t believe you!”

“What do you mean by nocturnal?” enquired Brian.

“Nocturnal, you know…awake at night and asleep during the day. You get it?”

“Ah, yes, l get it!”

l couldn’t see the light. l could only see an insect flying around and hiding now and then behind the objects, or in the shadows.

Brian, who is a pretty smart kid for his age, but no more than me, that’s for sure, didn’t know how to make the firefly light up again.

Suddenly, it occurred to me. If we pressed the power bottom on the remote control, a yellow light shone from it. “It may work.” l thought. So, l did it. And it worked!

l kept pressing the key and the firefly seemed to come out of the water colored landscape picture, from within the dark green shadows of the trees. It came closer and closer as if following the light, or perhaps, answering to a signal.

Out of nowhere, we were communicating with a firefly. That was pretty cool. Brian wanted to keep it as a pet, so, for hours, we played with it, until we lost it somewhere in the house.

One morning, weeks later, my mom was preparing breakfast and Brian was playing on the kitchen floor, when l heard some sort of discussion.

“Don’t step on the firefly!” said Brian.

“What are you talking about?” replied mom.

“Look!”

He showed her something on the floor.

“That is only a bug, love!” she said.

“No, it is not just a bug! Josh knows it is a firefly, don’t you Josh?” –said Brian

shouting at me.

“It doesn’t have its flashlight on” mom joked.

l said from where l was drawing a bird for my new predator’s book “Mom, a body like a sunflower seed and an orange head equals a firefly, duh!”

We don’t know if it was the same firefly from weeks ago, and we don’t know what it was doing in the house again. l figured it wasn’t the same one. Once, somebody told me, that fireflies don’t live very long. But now, it wasn’t just one question «bugging» me at all times. For instance, if it was a different firefly, what was it doing in the house? Why in the middle of the day? Were we really talking to fireflies? Will they be back? l think l will find the remote control again, and we shall see.

B.O.M. Imagen de la red.

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Cuenteando De Sus Sueños Literatura Relato negro

El único testigo

Qué terrible pensar en esos ojos, así, fuera de los sockets como estaban, como si los hubieran exprimido del cuerpo inerte, ya fríos.

Roberto salió del bar poco después que sus amigos, Fabían y el Javi, quienes tenían que regresar a la oficina a entregar reportes del día, según se excusaron.

Como aun era temprano, Beto decidió caminar, tomar la ruta larga para compensar el tiempo; se había propuesto en la tarde, pasar una de esas noches locas, y si no locas, largas; no volver a casa antes de la media noche. Pero lamentando que sus amigos le habían aguado la fiesta, pues no le agrada beber solo, y el bar los lunes está casi vacío, se echó a andar sin rumbo fijo, deambulando por avenidas, calles y callejones que él nunca había notado, iba distraído en sus propios pensamientos y algún repentino recuerdo se adueñaba de la noche.

De pronto, junto a una planta que podría ser bugambilia porque su forma se abrazaba a la esquina del edificio, vio un bulto quieto, más oscuro que la sombra que proyectaba la planta iluminada por la luna, como si vaciara un tinaje en el asfalto. Instintivamente, Roberto se detuvo, algo alcanzaba a brillar del bulto inerte, lo cual le produjo un calosfrío que estremeció todo su cuerpo.

Cautelosamente se acercó un poco más, la luna le abrió el paso. Se acercó hasta estar frente a un muerto, literalmente, parecía tener el pelo mojado, pero, pronto, Roberto se percató que la humedad era sangre, y que formaba también un charco en el piso. Entonces, al mismo tiempo que le vio los ojos desorbitados, saltando de sus cuevas, detectó un olor indescriptible, dulzón, como la sangre coagulada, nauseabundo, dio un paso atrás y se alejó lo más rápido posible, dando zancadas alcanzó la avenida que lo llevaría a su domicilio; en el trayecto vomitó dos veces.

Ya en su casa, debatiendo por horas el curso que debía tomar, reportar el hallazgo o quedarse callado, era imposible decidir en esas circunstancias, finalmente, deseando que se tratara de una pesadilla, de la cual, en cualquier momento va de despertar, se quedó dormido.

BUENOS DÍAS!...encontramos ojos por todos lados, en esta imagen surrealista  de Marcel Caram y hasta en el evang… | Surrealism painting, Dali art,  Salvador dali art

B.O.M. imagen de la red.

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Books and Opinions Interes Social

Mal momento para releer

Hay notificaciones en la televisión. Los segundos danzan intermitentemente, sin restricciones de tiempo. La guerra en Ucrania sigue.

La guerra se minó en la cara de los niños, iluminando su curiosidad, pero el tiempo se suicida en el rostro de la infancia.

Las palabras de hoy no se parecen a las de ayer, o quizá sí, pues éstas son heridas del calendario, no recuerdan ya su nombre ni procedencia.

Quisiera decirte que la pérdida de la memoria no duele ya, pero mentiría, duele, y no sé bien en qué parte de la raíz, si la lengua, o el deseo. Sólo sé que cuesta respirar, y las palabras, las palabras son una convulsión de – la guerra en turno.

Hace una semana empecé a releer “Three Guineas” de Virginia Woolf. En pasadas lecturas llegó como una revelación, hoy (guerra en curso) parece absurdo leerla, pues el punto central del libro ensayo, es argumentar alrededor de la pregunta de “¿Cómo se puede ayudar a prevenir la guerra? ¿Es demasiado tarde en este momento?

El libro es maravilloso con el estilo y calidad literaria de Woolf, es sólo el tema punzante de cómo prevenir una guerra que ya está sucediendo. Como prevención es inútil ahora. Al parecer se necesitan más de Tres Guineas. Se necesita parar, detener la guerra en turno, pero ¿cómo? Si alguien tuviera la respuesta…¿lo haría? Vladimir Putin es el único que puede decir “basta” y regresar sus milicias a Rusia. En lugar de eso, está enviando refuerzos y amenazando con usar  armamento nuclear, violando protocolos internacionales con el uso de armas prohibidas en civiles ucranianos.  Sin embargo, Putin niega que eso sea la guerra; ha vetado a los medios de comunicación por etiquetar su especial operation como “guerra”

Si una invasión forzada en territorio extranjero, mediante el uso de fuerzas militares y armas destructivas no es la guerra, qué podrá serlo. Mi pregunta es ¿Cómo se pone alto a un psicópata con poder?

A nueve meses de guerra, la perspectiva está cambiando un poco. Ayer oí en las noticias que Rusia se retira de una ciudad ucraniana que había supuestamente anexado a su territorio, la ciudad de Kherson, https://www.cnbc.com/2022/11/10/russia-ukraine-war-updates.html   desatando así una prematura celebración en toda Ucrania y el resto del mundo. Esperando que esto sea el comienzo de la retirada definitiva de Rusia,  hay que mantener la guardia contra las trampas de Puntin, mientras es importante celebrar pequeños logros,  aun no se puede cantar victoria.

B.O.M.

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La magia del Momento Literatura Poemas

Iconografía de otoño

ARTE e ICONOGRAFÍA: EL SEMBRADOR
Hoy vi una hoja que se iba
del árbol al vacío,
y ya no era solo hoja,
sino un dorado abismo…
¿Sería la luz,
o la mano gentil del viento
que acunó  su alma?
 
La observe, alma  multiplicada
hable con ella....
me despedí.
¡Adiós hoja! ¿Volveras?
espero reconocerte 
 en el árbol .


Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.