Categorías
La magia del Momento Literatura Prosa Poética

Y más

Pese a lo que la gente piensa, soy un ser frágil, una simetría que sabe, que inevitablemente, un día se hará trizas, vapor, cenizas, humo al viento, porque también soy trizas, vapor, cenizas, humo, viento.

Pese a lo que tú piensas al beber mi néctar oculto, la eternidad, esa que extraes extasiado en la tela de mi intimidad, jamás te abandonará.

Tu aroma está siempre en mi memoria,  pese a que el recuerdo algún día también deja de ser, te aseguro me queda tu presencia. Porque yo, ser, memoria, soy sólo en ti, eso, néctar, memoria sin memoria, y más.

Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.

Categorías
La magia del Momento Literatura Poemas

Salamandra

Largo…el día…
me carcome el orificio de la piel.
Sabe a nada y sabe a sueños.

Quisiera que te acordaras
de la estupefacción remota al olvidar,
que a los días les crecen los extremos,
como a las salamandras una pata
que ya nunca recuerdan.

A final de cuentas, el día
nunca deja de ser un desconocido,
reconociéndose a diario
en el vaivén de las palabras,
un rancio lirismo involuntario
en la piel.

El tiempo es un agujero negro
por donde se  escapa el universo,
pero a veces, vuelve la certeza 
de vivir una vez más, para siempre.

Póster de pared submarino de renacuajos de salamandra Newt vintage en venta  en Pamono

Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.

Categorías
Cuenteando English Interes Social La magia del Momento Literatura Mi Lado Niño

Talking to fireflies

To Kristian and Markos


Do fireflies glow just at night or do they glow during the day too? | CBC  Radio

The strangest thing happened the other day at home. It must have been midmorning. After Brian and l finished watching our favorite tv show, l grabbed the remote control from Brian’s hand and l switched the tv power off. Then, I ran away to the other room. He chased me about.

“Give me that remote control! l want to watch more tv.” He yelled.

“ l won’t. lt’s mine!” l replied.

Lately, l enjoy teasing people. l don’t know why, but it’s just quite funny the way they get grumpy, especially my little brother Brian. l think it has become a habit to bother him. It can lead me into trouble though, but l can’t help it.

“No, it’s mine! Give it back, I’m telling you!”

l mimic every word he says and that makes him so mad.

“Take it! If you can… loser!” l tease.

l let him come closer and lift the remote control up above my head, so he couldn’t reach it. He pushed me and l nearly fell over. l felt the soft keys of the remote as l pressed it tighter. Perhaps, unconsciously, l was trying to grasp some support.

“Josh!” yelled Brian.

“You’re making me fall!” l said.

“Josh?” Brian insisted.

“What?”

“There is a firefly in the house!” he replied emphatically.

“Yeah, right? You’re kidding me aren’t you?”

“No, l saw it!”

l laughed, saying, “And, how do you know it’s a firefly?”

“It lit up. l saw it twice!” said Brian showing his two fingers like rabbit ears.

“Light bugs in the middle of the day? They are nocturnal creatures. l don’t believe you!”

“What do you mean by nocturnal?” enquired Brian.

“Nocturnal, you know…awake at night and asleep during the day. You get it?”

“Ah, yes, l get it!”

l couldn’t see the light. l could only see an insect flying around and hiding now and then behind the objects, or in the shadows.

Brian, who is a pretty smart kid for his age, but no more than me, that’s for sure, didn’t know how to make the firefly light up again.

Suddenly, it occurred to me. If we pressed the power bottom on the remote control, a yellow light shone from it. “It may work.” l thought. So, l did it. And it worked!

l kept pressing the key and the firefly seemed to come out of the water colored landscape picture, from within the dark green shadows of the trees. It came closer and closer as if following the light, or perhaps, answering to a signal.

Out of nowhere, we were communicating with a firefly. That was pretty cool. Brian wanted to keep it as a pet, so, for hours, we played with it, until we lost it somewhere in the house.

One morning, weeks later, my mom was preparing breakfast and Brian was playing on the kitchen floor, when l heard some sort of discussion.

“Don’t step on the firefly!” said Brian.

“What are you talking about?” replied mom.

“Look!”

He showed her something on the floor.

“That is only a bug, love!” she said.

“No, it is not just a bug! Josh knows it is a firefly, don’t you Josh?” –said Brian

shouting at me.

“It doesn’t have its flashlight on” mom joked.

l said from where l was drawing a bird for my new predator’s book “Mom, a body like a sunflower seed and an orange head equals a firefly, duh!”

We don’t know if it was the same firefly from weeks ago, and we don’t know what it was doing in the house again. l figured it wasn’t the same one. Once, somebody told me, that fireflies don’t live very long. But now, it wasn’t just one question «bugging» me at all times. For instance, if it was a different firefly, what was it doing in the house? Why in the middle of the day? Were we really talking to fireflies? Will they be back? l think l will find the remote control again, and we shall see.

B.O.M. Imagen de la red.

Categorías
La magia del Momento Literatura Poemas

Iconografía de otoño

ARTE e ICONOGRAFÍA: EL SEMBRADOR
Hoy vi una hoja que se iba
del árbol al vacío,
y ya no era solo hoja,
sino un dorado abismo…
¿Sería la luz,
o la mano gentil del viento
que acunó  su alma?
 
La observe, alma  multiplicada
hable con ella....
me despedí.
¡Adiós hoja! ¿Volveras?
espero reconocerte 
 en el árbol .


Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.
Categorías
La magia del Momento Literatura Poemas

Lloro cuando el frutero esta vacío

BB: Surrealismo
A veces me pongo a observar atardeceres 
al amanecer,  y amaneceres al anochecer. 
Contradiciendo la imposible organización del tiempo, 
hoy  se ha quedado el frutero vacío,
y  preguntas por qué las lágrimas.

En otoño caen crepúsculos de los árboles, 
uno tropieza con ellos en las aceras, 
se siente el crujir de la luz bajo los pies.

Vi uno muy peculiar en la ciudad de México
al amparo del ángel de la independencia, 
las malvas rodeando el cielo de su cuerpo dorado,
en el espacio contiguo crecían 
violetas emplumadas y catrinas monumentales.

Hoy me di cuenta que a pesar de todo
no he visto suficientes crepúsculos,
que lloro al ver el frutero vacío, 
cuando está lleno 
la mirada saborea soles maduros.

La boca, como la piel,  tiene su propia memoria.
la lengua recuerda las frutas maduras, aunque 
se resistan las formas en la hambruna, la sed y el placer.

Donde se vio una serpiente, cae la noche, el fruto
y un tren escondido entre las sombras; sólo un perro
con ojos de abandono me reconocerá de inmediato.


Beatriz Osornio Morales, imagen de la red
Categorías
English Fantasy La magia del Momento Literatura Poemas

Renoir

Slow and silent,
I come back to you
from a desert,
the fear of losing 
your voice in the sand.

You are lying down 
on a blanket.
A  blue dream covers 
your rest,
like a shivering cheek 
under a hat.

A liquid hand 
redeems Narcissus. 



B.O.M
Categorías
De Sus Sueños Interes Social La magia del Momento Literatura

La esperanza o un barco de papel

…Y allí estaba yo, pensando que el mundo sería mejor lugar si yo hacía esto, o lo otro. o si dejaba de hacer algo que quizá fuera culposo en dobleces de origami…quizá, tal vez, ojalá. 

El caso es que el mundo sigue su curso. Hoy es así. En un tiempo, cada acción individual podía cambiar el funcionamiento del universo, pero hoy es distinto; el universo, aunque no para de moverse, es inamovible. 

Lo que digo hoy es mentira. El mundo sonríe contigo, todo lo demás está en un rincón oscuro de la mente, donde se cocinan las pesadillas que se anteponen a nuestros superpoderes humanos. 

Lo sé, pero  yo quiero el paquete completo, nada de ocultarme de la luz o de las sombras. Es demasiado duro cuando estás sombría, dijo. Lo sé. Sin embargo, no es permanente. Cada noche arriba a un nuevo amanecer, como el navío arriba un día a la orilla, un lindo motivo para sonreír.

Barco de Papel - Single by Saul Bonilla | Spotify

Beatriz Osornio Morales, Imagen de la red.

Categorías
La magia del Momento Literatura Poemas

Estallido

Con la dimensión de las manos,
acunando a un guiño, 
sosteniendo la ostia;
el redondeo de tu cuello,
reconozco la vida de la ciudad.

La primera hendidura, piel
la segunda, deseo.

El infante estira la mano
pero no alcanza a tocar, muerde,
la distancia de las cosas es vasta,
devora hasta el origen de tus tormentas.

¿Cómo se mide el miedo con el que
choca en las aceras la ciudad?

A media noche 
el tiempo va a otra dimensión, 
donde a veces  encuentra una salida.
Minutos antes de morir 
llega al primer paso, la vida entera.
Y ya es hora de desaprender 
lo aprendido.

Esta nueva letra 
sabe acariciarte el rostro, 
experta en la geología de la epidermis, 
con sus capas sensoriales, disemina
la intensidad con que te toca.

¿Cuántos años viajan en su vientre?

Siglos, de por medio ciudades y metrópolis, 
glaciares, galaxias subterráneas estallan,
 con solo tomarte de la mano y saltar a la rayuela,
 juntos.



Beatriz Osornio Morales. Imagen de la red
Categorías
Arte Poética La magia del Momento Literatura Poemas

Escribir con agua


Estoy sin palabras< 
solo tengo agua en las manos.
Solemos dejarla gotear mis manos y yo,
Gozamos al sentir como resbalan 
gotas indefinidas
de forma tan definitiva.
Yo cuento sin contar el goteo en el 
piso.

Al mismo tiempo,  
tú y yo estamos callados
en la habitación contigua. 
Nos miramos incesantemente
los labios.
Mientras las manos cuentan historias 
para calmarnos la distancia.

Yo sigo aquí sin saber porqué.
Me hace sonreír la gotera en la habitación,
nos abrazamos, arrecia la lluvia.

Nuevamente lleno la tinaja 
hasta el borde.
Intento agrandar el hueco 
del agua derramada,
es tan clara.
Pero la mano, en un acto inesperado
se olvida del cristalino vaso, y prófuga
limpia algo en la comisura de tu boca,
donde otra gota estalla.

Se  oye como si vaciaran agua.
El goterón desaparece.
Luego haces que me siente en la bañera
miras escurrir el agua tibia en mi pecho.
-Yo sigo sin palabras-


Beatriz Osornio Morales. Imagen de la red