Recaída de Silencio

Me pongo a no hablar de todo

como si fuera monopolio de oídos,

y el bullir de voces alrededor

fuera de mí

penetra la casa, la calle sola

y la ciudad en protesta.

 

Las voces distantes

en el otoño

se acercan tanto,

tan cerca

que vuelven inalcanzable

el alma de un colibrí.

 

La voz de una hermosa mujer canta

“I want you to stay”

Mientras la gente

hace mil preguntas,

ella canta.

 

En medio de todo,

yo me pongo a seguir callada

porque cuando escucho,

el silencio habla.

 

A veces el silencio habla de mí

otras veces habla del mundo,

hoy el silencio me habla de ti

y de silencios.

 

Imagen relacionada

 

Beatriz Osornio Morales. imagen de la red.

Anuncios

Tengo que Decirte Algo

Tenía pensado renacer con el día,

asomarme al cementerio del alba

y pensar en ti…

En ti que renaces de las aguas,

las mujeres calladas hechas una fiesta

por dentro, en sus ojos esta la primera señal

de lo que hay bajo la piel de las manos,

la línea de sus carnes más suaves.

 

Eras experto en mirar donde pocos miran:

su cabello hecho una montaña, cayendo

una cascada hacia la red subterránea

donde trenes llenos de niños y tigres

y albatróces emigran;

me cantabas a la orilla de aquel río

en la avenida.

 

Tengo que decirte algo:

hace tiempo que vengo muriendo

con cada noche eterna a mi costado.

muero del olvido a tus alas ausentes;

 

A ratos imagino que todavía existes

y que con solo pensar el morir se revierte,

es posible renacer en el pensamiento

en las pasiones más ocultas,

en el deseo que se quiebra

bajo la rama de un árbol.

 

Tenía pensado renacer la mañana…

asomada a las tumbas abiertas y

cerradas con las horas del día:

Ahora solo tengo que decirte algo;

Los niños se han peinado ya para la escuela.

 

 

Beatriz Osornio Morales.

LUZ GRANDE

La luz es más grande que tu,

más grande que yo,

la fábrica, el río y las escuelas;

más grande que las tiendas

departa-mentales,

es tan grande

e insidiosa para el insomne,

como insignificante

para el noctámbulo

que duerme de día.

 

Y hay una luz, aún

más grande que la luz…

cuando me veo en tus ojos.

 

Resultado de imagen para mirarse a los ojos

 

Beatriz Osornio Morales, de Caligrafías de Sol.

Imagen de la red.

HOJAS

Relámpagos

mano que escribe

en el otoño, estruendos…

lluvia de hojas

sobre letras salpicadas

de luz.

Las hojas secas

ayer intactas, caen un día

todas de golpe,

del verde

caen con el aire

a la luz,

en los parabrisas de los autos

llueven,

en el pasto quebradizas

caen, con la lluvia

y el viento fuerte

llueven,

con un rumor

de movimiento de rama,

caen, como vuelco

de hojas

en mi cuaderno

llueven. Y.

La luz se hace otoño.

Resultado de imagen para hojarasca

Beatriz Osornio Moral. Imagen de la red.

La Partida (Tercias)

La gente asume que todavía te quiero

por tu nombre y esa bendita costumbre

de seguir tus pasos donde no hay camino.

 

En mi mente sigues tú recordándonos:

Trazas a  ciegas las calles de Morelia,

y  con dedos blandos lías un nuevo lienzo,

 

calcas  las fibras de mi piel en tus yemas

yo existo en  ese tembloroso sendero

y alcanzo a prenderte de mi pozo en llamas.

 

Como muertos en la escena del crimen;

admitamos que mi rostro, el tuyo,  y también

los garabatos del recuerdo eran ciertos.

 

A pesar de la orfandad entre los gremios

dicen las habladurías que sí te quiero,

vivo o muerto dibujo en el pavimento.

 

Pero tus pasos ya no son tú, son signos

crueles,  indicios de perpetua  partida

y la ciudad en constante movimiento.

 

Resultado de imagen para magritte

 

Beatriz Osornio Morales, imagen de la red. Magritte, El espejo falso.

Una Ciudad de Alas Blancas II

II

Aquí en el cielo raso de este edificio

el aire es fresco, tengo miedo…

el viento se adivina

lleno de pájaros negros,

es duro alcanzar la cuerda invisible

entre los rascacielos, duro,

de no ser por la benda de los ojos

podríamos ver más allá.

 

Dicen que basta con impulsar los pies,

soltarse del cuerpo.

Saltaremos juntos mi reflejo y yo, tú

de edificio en espejo

de espejo en edificio.

 

Resultado de imagen para rascacielos arte

 

Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.

 

UNA CIUDAD DE ALAS BLANCAS

“pero dime tú quienes son ellos, esos/ acróbatas un poco más etéreos que nosotros mismos”

 

I

Me considero loco.

Pienso que si nos agarramos fuerte

llegaremos a otra ciudad de alas blancas.

 

Con un poco de suerte

un poco de olvido,

así es más fácil saltar.

 

De un medio día a otra memoria

de una ciudad a otra isla,

de un encuentro a otro

pero solos,

nos llevará el salto

a un signo

de promesa cumplida.

 

cây rừng trắng Nước thiên nhiên khiêu vũ nhiếp ảnh Phát sáng tối Hoàng hôn vũ công Muse cây con gái gỗ ảnh chụp bóng tối váy trắng Hình nền máy tính Lễ đặc tính của nước Hiện tượng Nữ vũ công Innermusic Nữ tính Say đắm Glowingwhitecloth stock photography flash photography

 

Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.

Cita de Rainer Maria Rilke

Separar las Frases del Barro

Eso quería…

separar las frases del barro; el trigo de la paja

pero…

unidas las frases a la arcilla se pueden

moldear versos,

formar figuritas de barro

con la nostalgia y,

echar a volar un pájaro de papel

en cada una de ellas:

Eso es traer el cielo a la tierra.

 

Con la misma suspicacia del zorro,

el repique de campanas

arrastra las iglesias al valle, y

el suspiro al cuerpo de la nube.

 

El trigo es otra cosa;

hasta que el grano está limpio

en el erial, es pisoteado y

lanzado al viento,

donde suelta las delgadas cañas

de su verticalidad.

Eso es llevar la tierra al cielo.

 

Al aire flotan minucias apartadas en su liviandad.

Mientras el grano desnudo cae,

voy a separar las frases del barro.

 

Resultado de imagen para manos y barro

 

Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.

Ciudad sin Rostro

 

Hay quien tras una sombra gris

se le desnuda el alma, en el otoño

eso puede ser una canción, un poema

para la mujer, el hombre

que se marchó hace tiempo,

y vive en un laberinto de la mente

donde se invoca a los ángeles.

 

En medio de esta ciudad decrépita

hay hombres extraviados,

extraviados de sus gabardinas

y de su melancolía;

se puede ser adicto a cierta nostalgia

cuando, en la calle

no se encuentra la ciudad ni sus rostros.

 

 

Beatriz Osornio Morales