Categorías
Mi Lado Niño Micros Prosa Poética

Regar la vida

Crecí a pesar de todo, a pesar de la estupidez que casi me mata.

Crecí sabiendo que se riegan las flores, los árboles y los seres vivos.

Pero la vida (la que está dentro de mi) me ha enseñado que algunos riegan las tumbas de los muertos. Quizá esperan que crezcan más.

Yo les digo que a mí, lo que me hace crecer aún, es la lluvia.

Beatriz Osornio Morales, imagen de pinterest.

Categorías
Cuenteando English Interes Social La magia del Momento Literatura Mi Lado Niño

Talking to fireflies

To Kristian and Markos


Do fireflies glow just at night or do they glow during the day too? | CBC  Radio

The strangest thing happened the other day at home. It must have been midmorning. After Brian and l finished watching our favorite tv show, l grabbed the remote control from Brian’s hand and l switched the tv power off. Then, I ran away to the other room. He chased me about.

“Give me that remote control! l want to watch more tv.” He yelled.

“ l won’t. lt’s mine!” l replied.

Lately, l enjoy teasing people. l don’t know why, but it’s just quite funny the way they get grumpy, especially my little brother Brian. l think it has become a habit to bother him. It can lead me into trouble though, but l can’t help it.

“No, it’s mine! Give it back, I’m telling you!”

l mimic every word he says and that makes him so mad.

“Take it! If you can… loser!” l tease.

l let him come closer and lift the remote control up above my head, so he couldn’t reach it. He pushed me and l nearly fell over. l felt the soft keys of the remote as l pressed it tighter. Perhaps, unconsciously, l was trying to grasp some support.

“Josh!” yelled Brian.

“You’re making me fall!” l said.

“Josh?” Brian insisted.

“What?”

“There is a firefly in the house!” he replied emphatically.

“Yeah, right? You’re kidding me aren’t you?”

“No, l saw it!”

l laughed, saying, “And, how do you know it’s a firefly?”

“It lit up. l saw it twice!” said Brian showing his two fingers like rabbit ears.

“Light bugs in the middle of the day? They are nocturnal creatures. l don’t believe you!”

“What do you mean by nocturnal?” enquired Brian.

“Nocturnal, you know…awake at night and asleep during the day. You get it?”

“Ah, yes, l get it!”

l couldn’t see the light. l could only see an insect flying around and hiding now and then behind the objects, or in the shadows.

Brian, who is a pretty smart kid for his age, but no more than me, that’s for sure, didn’t know how to make the firefly light up again.

Suddenly, it occurred to me. If we pressed the power bottom on the remote control, a yellow light shone from it. “It may work.” l thought. So, l did it. And it worked!

l kept pressing the key and the firefly seemed to come out of the water colored landscape picture, from within the dark green shadows of the trees. It came closer and closer as if following the light, or perhaps, answering to a signal.

Out of nowhere, we were communicating with a firefly. That was pretty cool. Brian wanted to keep it as a pet, so, for hours, we played with it, until we lost it somewhere in the house.

One morning, weeks later, my mom was preparing breakfast and Brian was playing on the kitchen floor, when l heard some sort of discussion.

“Don’t step on the firefly!” said Brian.

“What are you talking about?” replied mom.

“Look!”

He showed her something on the floor.

“That is only a bug, love!” she said.

“No, it is not just a bug! Josh knows it is a firefly, don’t you Josh?” –said Brian

shouting at me.

“It doesn’t have its flashlight on” mom joked.

l said from where l was drawing a bird for my new predator’s book “Mom, a body like a sunflower seed and an orange head equals a firefly, duh!”

We don’t know if it was the same firefly from weeks ago, and we don’t know what it was doing in the house again. l figured it wasn’t the same one. Once, somebody told me, that fireflies don’t live very long. But now, it wasn’t just one question «bugging» me at all times. For instance, if it was a different firefly, what was it doing in the house? Why in the middle of the day? Were we really talking to fireflies? Will they be back? l think l will find the remote control again, and we shall see.

B.O.M. Imagen de la red.

Categorías
Literatura Mi Lado Niño Micros Prosa Poética

Incendiario

¿Qué puedo decirte sobre el fuego?

Recuerdo excelsas lenguas de fuego ardiendo en el espacio, y todo lo que estuviera a su paso  pulverizaban. Tremendas mariposas de ceniza volaban por el aire.

El fuego eran palabras mayores para un niño que, una noche,  quiso separar una llama de la imponente hoguera con que se alumbraba la noche celestial. Y enredándose la llama a la cintura como una serpiente, intentó llevarla al agua, quiso prender la hoguera bajo el agua de la alberca, pero al tocar el agua, la llama desapareció sin que el niño, yo, ni nadie, supiera dónde habría ido a parar. Incluso los ojos se convirtieron en otra pesada noche sin fuego, una noche capaz de aplastar la tierra con su peso.

Al niño le dolió tanto la separación del fuego que tuvieron que trasladarlo al hospital, donde lo envolvieron en vendas alrededor del dorso.

El fuego es como un mal amante; duele cuando lo tienes y duele cuando no está, dijo un día.

Ten cuidado porque tengo manos de fuego. Siempre lo supe. De chiquito mi mamá solía confirmarlo cuando rompía algo “tienes manos de lumbre” sentenciaba. Y yo me iba por allí creyéndome el incendiario del pueblo, persiguiendo mariposas negras.

B.O.M. Imagen de la red

Categorías
Cuenteando Interes Social La magia del Momento Literatura Mi Lado Niño

Atrapa Sueños

-¡Espera, no abras esa puerta! -Exclama Daniel, interponiéndose entre la puerta del closet y su madre que sostiene una pila de ropa doblada –

-Cariño ¿Cuál es el problema?

-Pase lo que pase, no abras esta puerta, mami, ¿ok?

– Dani, sólo quiero guardar la ropa limpia. ¡Anda, abre paso!-impera la madre que esta retrasada en los preparativos para la cena. Ignorando la seriedad del niño, intenta moverlo físicamente con la mano que tiene desocupada. Daniel, con una fuerza sorprendente opone resistencia, moviéndose apenas un poco a la altura del hombro, dejando al descubierto por un instante la perilla de la puerta, atada alrededor con un hilo rojo. Joseline sigue con la mirada la longitud del hilo, ve que en la otra punta del hilo rojo, cuelga un juguete de peluche, el chango café claro con los brazos largos, con el cual ya poco juegan Daniel y Sebastián, quizá por ser muy viejo y raído. El chango parece estar abrazado a la pata del caballete.

-Dani ¿Qué tipo de juego es este?

-¡No es un juego mami! allí he puesto todos los sueños malos que había en mi cuarto- Argumenta el niño con grandes ojos, lo cual sorprende y enternece profundamente a Joseline.

-¡Oh, cielo! -exclama la mujer poniendo la ropa sobre la cama, y acariciando la mejilla del niño, mientras se dispone a escucharlo. –A ver, cuéntame sobre esos sueños…¿tienes sueños malos por las noches?

-Bueno, sí, y pues los he atrapado con el atrapa sueños que hicimos en la biblioteca hace tiempo, en la sesión de artesanías ¿te acuerdas?

-¿Este? pregunta Joseline, señalando el anillo de cartón grueso coloreado en crayola naranja, con ornamentación de plumas blancas, amarillas y azules, colgando en la parte inferior del círculo, en el interior hilos marrón entretejen simetrías que atraen la mirada y los sueños. El objeto pende del techo en el centro de la habitación.

-Sí, ese.

-Ah! ya entiendo ¿y son muchos los sueños malos?-

Joseline se arregla el tupe que le ha crecido demasiado e interfiere con los ojos cuando se agacha.

– Uff! mami, te digo que son muchas bestias. Pero los he ordenado quedarse allí encerrados. Afortunadamente creo que ya son todos.

-¿Y tú crees que les moleste si entro a guardar la ropa? Prometo no tardar ni un zumbido de luz.

-Lo haré yo mismo mami, porque si te ven a ti, se ponen como locos, escapan y hacen otro tiradero en el cuarto. Luego tengo yo que recogerlo -Se queja Daniel.

-¿Y contigo no se alarman? lo mismo da que entres tú o que entre yo- argumenta Joseline.

-No, no es lo mismo. Yo sé cómo tratar esos sueños. Además, ¡son muy feos!

-¡Ya veo!- exclama Joseline sonriendo un tanto desilusionada-Entonces, ¿ves la ropa en la cama? quiero que la guardes cuanto antes para que no se desdoble. Y gracias por prevenirme de los malos sueños, eres muy valiente -concluye.

El niño afirma con la cabeza, se gira y hace una mueca hacia el atrapa sueños, luego abre la puerta despacito, y voltea asegurándose que Joseline este saliendo de la habitación.

-Recuerda mami, hagas lo que hagas, no abras esta puerta.

Los brazos del juguete de peluche estrechados alrededor del caballete, parecen más largos de lo que en realidad son, finalmente, al ser jalado el hilo, el fieltro que une las dos manos del peluche, se separa y el hilo rojo empieza a subir. La puerta se abre un instante, Daniel entra. Al cerrarse la puerta, el juguete retoma su posición de guardián de los sueños.

Beatriz Osornio Morales. Imagen de Pinterest.

Categorías
Interes Social Literatura Mi Lado Niño Poemas

Heridas de luz

Siento otras piernas
enredarse a las mías
ayeres transcurridos bajo el agua
siento no ser yo
en este valle de espanto
llevo ahogado desde 1989
todos los días quisiera crecer
y ser un hombre pero voy
condenado a ser niño del recuerdo
sin fotografías ni un gato de mascota
juego con anemonas fuera  del océano
mordisqueando rosas y donuts
ahora que ya existen y florecen
en el patio de la casa



Aquel viernes tortuoso seguí

el deseo extraño de brincar
éste me jaló por un
arco movedizo entre alas y  espuma
a saltar la última caída


Aprovechando que había cruzado
un túnel entre dos canales
el caído 
se apoderó de la sonrisa
de mis padres
 hermanos y abuelos
los últimos ya fenecidos


caminando invisible
brincoteando
por aceras y escalas
de una ciudad lejana
que no conocí
llego al valle siempre igual
descubro una piel dispuesta
a terminar el invierno
entre navajas de pasto verde y pavimento
ensaya ocasos  y mañanas
y sigue el medio día amarillo
de mi entierro
indolente sin esperar  invitados


En el mundo soy un ahogado
que nadie se atreve a nombrar
pero en la perspectiva del poro abierto
sigo siendo esa desprotegida criatura
del primer día alargado
en su sueño primigenio
de trastocar con vida
las heridas de luz bajo el agua



B.O.M. imagen de la red.
Categorías
Cuenteando La magia del Momento Literatura Mi Lado Niño

Subirse a las resbaladillas

A Kristian Javier.

Cuando espero turno para la resbaladilla, sea para subir o para bajar, se me ocurre siempre la misma cosa; un movimiento involuntario, un ligero desvío de la mano, un truco en la cuenta de manzanas, y la niña del vestido naranja lanzaría un grito de felicidad anticipada. Pero hay distracciones que pesan más que cualquier empujón hacia la risa. Esta vez fue la ola de calcetín alrededor del cuello de sus pies pequeños, es diferente, es una idea linda, una ola, o a la mejor sea la misma cosa que el empujón.

Los padres siempre nos previenen de algo, el fuego, el agua, el vacío, la caída, el silencio, la lluvia, los otros, como si además de ser pequeños y no poder explicar las cosas a la manera de los grandes, estuviéramos ciegos, inválidos, insensibles o tontos. Mi madre dice que a los niños de ésta ciudad no les gusta que los toquen, es lo que me detiene en adelantar la cuenta, el desvío de la mano pero… quizá ésta vez también se equivoque.

Un empujón repentino apunta a lo inesperado, pierdo el equilibrio en el talón de los pies y caigo de espaldas, mis piernas se enlazan con las de alguien más, el cielo se mueve paralelamente en ésta caída y las otras caídas de los niños.

Desde el descanso del juego nos mira, la niña, desde su vestido naranja y su cara redonda que también forman parte del cielo de astronautas, su pelo es un astronauta que huele a fresas, a rojo

con hojas verdes, es más que un color con puntos agridulces, es la fresa, una jugosidad perfumada que se culmina en el deseo de la boca.

¡Qué pensamiento nos rompe la caída! Otros niños no ríen mientras caen, tienen miedo al cielo de astronautas, tienen miedo a la risa, al regalo, al empujón de la risa.

Yo, me quedo todavía postrado allá abajo después del declive, me quedo a seguirme cayendo de la risa. Es que a los tres años a uno lo atenaza el tiempo, entre el deseo, lo que se quiere y se deja para después y el momento que ya pasó con una determinación tortuosa. Entonces, alguien grita que hay que darle la vuelta a la resbaladilla para volver a subir.

Los muñequitos de líneas y bolitas que dibuja mi padre para explicar las relaciones humanas, se invierten como si fueran la misma línea del juego saliendo del lápiz. Corren las piernitas confundidas con las tuberías de la resbaladilla, todas tratan de atisbar primero, antes que los otros, antes que todo.

De golpe yo también soy, ese dibujo que inventa la niña del vestido naranja, salgo de su mano que vierte rayitas de miel sobre el cereal.

Beatriz Osornio Morales.

Categorías
Literatura Mi Lado Niño Micros Prosa Poética Series

Lado niño 5

Ahora soy un artista, pinto y dibujo iglesias; unas en el piso y otras flotando en el aire porque están lejos. Hay soles verdes que dan sombra. También dibujo letras y números pero dicen que a las personas que hacen eso se les dice de otro modo…mamá lo hace todo el tiempo, lo de las letras, llena hojas y hojas de letritas pegadas, no son sus letras lo que me gusta ver, es su cara.

La cara de mamá cuando escribe es distinta, irradia soles.

Beatriz Osornio Morales. Imagen de pinterest.

Categorías
Cuenteando Interes Social Literatura Mi Lado Niño

Cuento de Abel Beatriz Osornio Morales

Volar una cometa puede ayudar a tu hijo a sentirse libre - Eres Mamá
imagen de google

Lo único que Abel pudo llevar consigo al dejar su país fue un pequeño cometa. El volátil tenía especial valor para él. Junto con su amigo Anwar habían Ganado el concurso anual de cometas en aquel país, en el que chicos y grandes se entusiasman preparando con mucha anticipación los objetos personalizados para los concursantes. El papalote –como lo llaman en estas tierras- debe ser construido con un significado particular para el que lo volará, una conexión con su personalidad. El padre de Anwar y sus dos hermanos fabricaron un dragón, pensando en que sería el vencedor de los vientos ese año. Como Abel nunca conoció a sus padres, y su abuelo, el que lo había cuidado desde chico, quedó ciego de cataratas a pronta edad, la familia de su amigo, decidió compartir con él el privilegio de echar a volar el dragón de los sueños, como le habían nombrado, por ser Anwar uno de esos chicos con tendencias a la ensoñación. Después del concurso, celebraron y Anwar regaló el dragón a su amigo Abel, como un signo de su amistad permanente.

Abel cumplió 14 años y a los pocos meses, su abuelo murió, quedando solo en el mundo. Al país llegaron invasores del este, causando rebeliones internas y separación social. Anwar y su familia murieron en un enfrentamiento entre rusos y radicales. Luego llegaron nuevos enemigos del occidente.

Para Abel ya no quedaba nada, excepto memorias que se verían manchadas por el correr de la sangre y la crueldad de la violencia. ¿Qué hacer cuando el país parecía hundirse en un sismo de valles, montañas y desiertos, todos ocupados por enemigos y destrucción?

Abel tomo lo único que conservaba un valor en su vida y se marchó. Estando en un lejano país se enteró de nuevos conflictos en su patria y Afganistan, el país vecino. Sintió la posibilidad de regresar a su tierra cada vez más lejana. Sintió la renuncia.

Muchos años después, cuando su hijo cumplió nueve años, Abel pensó en el dragón de los sueños, como el mejor regalo de cumpleaños. Después de todo a su amigo Anwar le hubiera gustado seguir siendo parte de sus sueños.

En las tardes de otoño, mientras mira a su hijo volar el cometa en el jardín trasero, una gran nostalgia invade su corazón. Nostalgia por su patria y la tradición de los papalotes, pero sobre todo, nostalgia por la amistad que aprendió a valorar con su amigo Anwar, a quien nunca olvida.

Categorías
Literatura Mi Lado Niño Poemas

Disolución

Estimados lectores, secretamente decidí dedicar este mes a la poesía, así que publicaré solamente textos poéticos durante Julio, solo porque es Julio y es la joroba del verano, porque sí, porque me da la gana, y me quema el aire en el verano, así que subiré a la cima y agitaré mis pequeñas alas.

 

 

DISOLUCION

 

En memoria de Abraham, mi hermano siempre niño.

Antes de ti era muda,

el agua era fría, de sombras

estanque.

 

Ahora que ya vives en ella

el sueño de la eternidad,

el agua corre

 

con tus pies descalzos,

llega lejos como tú,

su corazón palpitante canta,

 

en él deviene

tu voz de niño, peina el dolor

 

con un aliento de sol,

y eternamente

ilumina el fondo de las cosas.

 

 

Beatriz Osornio Morales. Imagen de Pinterest.