UNA LUZ MÁS

Ante los demás nos define lo que hacemos y decimos, pero ante nosotros mismos nos define mejor lo que escribimos.

Hay manos

Aquí hay manos, y una voz extraña de la que no tengo precedentes, leyendo unas apasionadas líneas  de Winston Churchill: “Es tu tiempo, joven…Venid, pues, y avancemos juntos con nuestras fuerzas unidas” Siempre me fijo en las manos. Efectivamente, son una de las partes del cuerpo que más me llaman la atención, por el movimiento que parece residir allí, aun en la quietud. La voz se atempera y eleva el mensaje a la elocuencia conocida en la propia voz de Churchill.  

Hay manos delicadas que sugieren una vida aparte de lo que son. Hay manos firmes, suaves, serias, juguetonas, luchonas, hay manos que no serían nada sin el nombre que representan; las manos de Churchill son las manos de nadie más. También hay manos anónimas, y están las manos alargadas de Miss B, son flacuchas y con dedos delgados, son y hacen honor al brazo de donde protruyen,  un hacedor ingenioso aplastó ligeramente y deshilachó cinco extremos; las manos de la miss, son las manos más manos que yo jamás haya visto, y se mueven con una destreza envidiable, no como las de un carnicero, o las de un labrador que son manos de cuidado, tampoco cualquiera las podría tener, mucho menos la miss.

Yo una vez dibuje mis manos. El resultado fue tan extraño que parecían las manos de otro ser. Primero, calqué su forma en un papel blanquísimo, luego, utilizando el interior de las mismas como modelo, fuí agregando los detalles, las líneas de la vida y las arrugas de las articulaciones. Fue un dibujo en tinta negra que envíe de regalo a un tipo con  el que mantuve correspondenci durante un tiempo. Supongo que el impacto de las manos negras, o el detalle de que alguien le regalase un par de manos, o la mala ejecución del dibujo,  fue tal que parece haber tomado una decisión concluyente. Al poco tiempo de no recibir correspondencia suya, supe que estaba por casarse. El efecto que pueden tener unas manos. ¿Habrá leído las líneas de mi vida? No era alguien especial para mí. Nos conocimos por insistencia de otros amigos, así que aquel distanciamiento  no fue algo trágico, pero ahora, después de una veintena de años me parece curioso y hasta reivindicativo. Amo mis manos.

Hay manos hacedoras que hacen sin contabilizar los hechos, manos ganadoras de pan, de flores, de nata, manos receptoras del universo, manos que entregan, manos artesanas, manos que tocan, teclean, que atraen y rechazan, que recorren, manos que escarban la piel de la vida, manos que acarician, manos limpias, manos sucias, que dan, manos que rompen el aire, manos que quitan. Todas las manos hacen distintas cosas, incluso hay manos que matan, manos que viven en la posteridad. Manos que escriben, “Victoria a toda costa,” las manos de Churchill parecen eternamente jóvenes.  Como vemos hay manos, y hay mis manos con su larga memoria.

B.O.M. imagen de pinterest.


5 respuestas a “Hay manos”

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